Y volvieron las joputas golondrinas,
Y en mis macetas se volvieron a cagar,
Y no sólo se aprendieron nuestros nombres,
Se sabían mi carnet de identidad.
(Ligeras desventajas de amar a los animales.
y yo pintando el porche..... Todo sea por
el chirriar mañanero...)
Mi muy estimada Osasun-bela (yerbabuena en cristiano de Yllaz):
ResponderEliminarVos sabeis que de siempre vuestro Lord ha estimado a esas marujillas de panza blanca.
Rápidamente montaron el nido justo en el sitio de sus antepasados.
Ellas recorren un cuarto de mundo anualmente y vienen a parar a tu casa porque sus padres nacieron y se criaron ahí.
Sabes que a tu Lord le gusta aprender de los menospreciados hermanos animales.
Gracias por ni siquiera plantearte ni de lejos quitar el nido.
Son de la familia Enara.
Bona nit. Demà ens veurem.
La familia es lo que tiene, ya sabes, llega, se te instala... y eso es lo que hay, je,je... Pero de tus tierras lejanas me han contado que tuvieron que avisar a Enara porque Eneko se cayó, como no, en la entrada mala de la cueva, ja,ja... Si no es por ellas todavía sigue allí el pobre dando vueltas. Petons!!!
ResponderEliminarJaaaaaaaaaaaja qué maravilla de poema!
ResponderEliminar¡Becquer reloaded!
Y aunque las golondrinas son preciosas,"los amigos gusto dan, pero es cuando se van".
Grog a pasto!